The Doors of Perception de Aldous Huxley

“And suddenly, I had an inking of what it must feel like to be mad. Schizophrenia has its heavens as well as its hells and purgatories”

 

Las Puertas de la Percepción es un ensayo de Aldous Huxley publicado en 1954. En este describe su experiencia con Mescalina, una droga conocida por sus efectos alucinógenos. El uso de esta droga se remonta a rituales indios, en los cuales se consume Mescalina a través del cactus Peyote, del cual Mescalina es su principal alcaloide.

 

peyote-4
Peyote (Lophophora williamsii)

 

Comenzando por un apartado histórico en el que Huxley describe el descubrimiento del Peyote por la comunidad académica, alucinógeno que aunque ajeno a toda investigación tiene una larga historia entre los indios en Mexico y suroeste de los Estados Unidos. Esto eventualmente ha sugerido una posible relación entre la mescalina y la esquizofrenia: existe una similitud en la composición química de la mescalina y adrenalina, y el adrenocromo, producto derivado de la descomposición de adrenalina, produce por sí mismo efectos similares al consumo de mescalina, en ambos casos, similares a la esquizofrenia. Puesto que adrenocromo es un producto posible de generar en el cuerpo humano, estructuralmente similar a la mescalina, y ambos dan lugar a síntomas propios de esquizofrenia, se ha considerado que adrenocromo está involucrado en la esquizofrenia. Se ha visto que de hecho, la reducción de adenocromo, dopamicromo y noradrenocromo tiene un efecto terapéutico en el tratamiento de la esquizofrenia [1][2].

Huxley,  “willing, indeed eager, to be a guinea pig”, ingiere 0,4 gramos de mescalina en presencia de su esposa y un psiquiatra. A lo largo del libro describe su experiencia bajo los efectos de la droga, y sus respuestas y acciones frente a las distintas circunstancias en las que fue colocado por el psiquiatra. Describe, tras hora y media de ingerir la droga, su experiencia en la contemplación de las flores sobre el escritorio:

“Continúe en contemplación de las flores y, en su luz viva, creí advertir el equivalente cualitativo de la respiración, pero de una respiración sin retorno al punto de partida, sin reflujos recurrentes, con sólo un reiterado discurrir de una belleza a una belleza mayor, de un hondo significado todavía más hondo. Me vinieron a la mente palabras como gracia y transfiguración, y esto era, desde luego, lo que las flores, entre otras cosas, sostenían.”

“Recordé un pasaje que había leído en uno de los ensayos de Suzuki: ‘¿Qué es el Dharma-Cuerpo del Buda?’, quien formula la pregunta es un fervoroso y perplejo novicio en un monasterio Zen. Y con la rápida incoherencia de uno de los hermanos Marx, el Maestro contesta ‘El seto al fondo de jardín’. El novicio en la incertidumbre indaga, ‘Y el que puede comprender esta verdad, ¿qué es?’. Groucho le da un golpecito en el hombro con el báculo y contesta ‘Un león de dorado pelaje’

Cuando lo leí, no fue para mí más que un sinsentido con un algún posible contenido vago. Ahora todo era claro como el día, evidente como Euclides. Desde luego, el Dharma-Cuerpo del Buda era el seto al fondo del jardín”.

 

Por el investigador presente es movido a considerar distintas preguntas y responder de su experiencia ante diferentes objetos que se encuentran presente en su habitación. Es característico de su experiencia la irrelevancia del tiempo y espacio – aunque Huxley admite percibir los objetos en cierto espacio y tiempo, los mismos no son determinantes para los objetos en la forma en que lo son bajo la percepción usual. Es interesante que Huxley refiere en algún momento a las formas platónicas o esencias de los objetos. De algún modo sugiere la idea de superar el mito de lo dado Hegeliano y enfrentarse a una percepción del mundo reducida en conceptos. Esto lo lleva a considerar una postura en filosofía de la mente sostenida por Bergson y Broad la cual mantiene que el cerebro y sistema nervioso es esencialmente eliminatorio; esto es, su propósito es mantener estímulos e información fuera de la consciencia [3] que, según añade Huxley, de los contrario nos dejarían “abrumados y confundidos, por esta masa de conocimiento en gran parte inútiles y sin importancia” de forma que es debe admitir únicamente “la muy reducida y especial selección que tiene probabilidades de sernos prácticamente útil”. Esta “válvula” (para usar el término de Huxley) que regula los contenidos de los cuales el sujeto es consciente, puede liberarse parcialmente de distintas formas, en particular el uso de drogas – liberando mecanismos y dando lugar a un modo de percepción más cercano a una percepción ausente de todo mecanismo regulador que Huxley bautiza como “Inteligencia Libre” – la última tiene que ser regulada, según Huxley, para que la supervivencia biológica sea posible. Esta experiencia del “infinito en las cosas”, imposible de expresar en forma descriptiva es quizás reminiscente de la experiencia real Lacaniana: un imposible teórico que de ser alcanzado abriría, mostraría el infinito en el particular.

“Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna.

(Wiliam Blake)

En el recorrido a través de distintas obras de artes Huxley ve el origen de efectos similares a los que habría visto en su experiencia con mescalina, esto es, ve en algunas obras de arte la intención del artista de expresar la experiencia y percepción propia del artista que Huxley cree está marcada por efectos similares a los que él habría experimentado. Nota entre estos la Silla de Van Gogh, y ve en la obra una intención de expresar su experiencia de la silla, descrita en el libro anteriormente, bajo los efectos de mescalina. Esto podría no ser del todo erróneo, puesto que hemos señalado la similitud de los efectos de mescalina con los síntomas de esquizofrenia, enfermedad que se cree podría haber afectado a Van Gogh [4].

 

vincent-van-gogh-paintings-from-the-yellow-house-4
Silla, Vincent van Gogh (1888)

 

Por otro lado, las experiencias con los alucinógenos no siempre son positivas, y ocasionalmente se habla de los distintos efectos negativos que pueden ocurrir bajo los efectos de un alucinógeno. Mientras que la experiencia que describe Huxley tiene poco de negativo, cree también entender los casos bajo los cuales los efectos del alucinógeno sean contrarios a su experiencia. ¿Es posible que la esquizofrenia sea la experiencia permanente de estos efectos negativos? En el diálogo entre Huxley y el investigador encontramos que Huxley añade

“If you started in the wrong way, everything that happened would be a proof of the conspiracy against you. It would all be self-validating, You couldn’t draw a breath without knowing it was part of the plot.”
“So you think you know where madness lies?”
My answer was a convinced and heartfelt, “Yes.”

 

[1] http://orthomolecular.org/library/jom/1999/articles/1999-v14n01-p049.shtml

[2] http://www.altmedrev.com/publications/13/4/287.pdf

[3] Lachman, Gary. The Secret Teachers of the Western World, Henri Bergson’s Brain.

[4] http://psych.ucalgary.ca/PACE/VA-Lab/AVDE-Website/vangogh.html

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s